viernes, 30 de agosto de 2013


Son los viajes
grandes experiencias,
las de aire fresco,
soleado o de tormentas.

De cielos azules,
arrosados o nubes negras,
de mares en calma
u océanos en guerra.
 De blanco o de negro
o de ambas mareas, 
con la magia de lo conocido
y de toda sorpresa.
De lo alegre y bonito,
de la angustia sobre la mesa.
De todas y cada una 
de las diferentes piezas,
que encajan perfectamente
en ese gran rompecabezas
que te obliga a aprender
y a crecer con la nueva experiencia.
 
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