sábado, 4 de septiembre de 2010


Ciudad de cuento


Sentada entre artificio y naturaleza

a los pies de la impresionante iglesia,

dejo correr mis emociones

saboreando todas las sensaciones.


Esa magia que esta ciudad enarba

entra en mí con facilidad inexplicada,

corre por mis venas

haciéndolas más y más lentas,

relajando mis pulsaciones,

despertando todas mis voces.


Ahora entiendo la maravillosa obra,

la increíble obligada inspiración,

pues esta ciudad despierta la imaginación,

pues la propia ciudad es imaginaria

tanto que podría ser aquella

de la historia mil veces contada.



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