viernes, 11 de abril de 2014



Piensa la mayoría
que la felicidad es inalcanzable,
piensa la mayoría
que los felices siempre comen aparte.
Piensa, piensan, piensas
que la felicidad es un estado
que ha de permanecer
ante los días y los años.

Piensa, piensan, piensas
que la vida debe ser feliz,
que los problemas y los disgustos
no debieran existir
pues nada merece la pena
si no te hace sonreír.

Nada es bueno, nada es bello
si no te permite reír,
si no te ayuda en el camino
hacia tu final feliz.

Final hacía el que caminas
y nunca tiene fin,
pues es la vida un camino
que solo se detiene
cuando dejas de vivir.

Y así te pierdes
en las sombras de la mente.
En el engaño del que
 nos han hecho creyentes.

Y así te pierdes,
eso que buscas fervientemente.
La felicidad que
día a día está presente.

Las flores que te saludan
con cara sonriente,
la belleza de las casas,
la naturaleza, el ambiente;
las conversaciones que
 muestran conexión con la gente.

Las palabras que pasan
como un cohete por tu mente
sin dejar al corazón
saborear su esencia y por ende
entender un significado
de belleza excedente.

Dejas, dejan
deja la gente,
pasar las oportunidades
de sonreír alegremente,
por no prestar atención
a lo ya presente,
por esperar lo que no está
tenga o no precedente.

Por esperar lo imposible
y no valorar lo que se tiene
por buscar lo incorrecto
y no hacer nada por lo que se quiere.

Por pensar que
la felicidad es algo lineal
y no entender que el camino
debe subir y bajar
o la rutina haría

que nada fuese especial.
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