jueves, 7 de julio de 2011



Los años

pueden sucederse

tantas veces

cuantas quieran.

Los cuerpos

caminarán por ellos

cambiando esquemas,

envejeciendo.


El planeta

rota y se traslada

sin importar

nuestros problemas

o circunstancias,

recorre un camino

por nuestro cuerpo

perseguido,

y por nunca nada

podrá ser detenido,

como nuestro cuerpo

y su destino.


Mas se trata

de nuestro vestido,

solo el envoltorio

va atado al camino.

No se amarra

lo de dentro

a ningún sino,

depende ello de mil factores

y de uno pequeñísimo,

ese que nos define

y depende al tiempo

de nosotros mismos.



No te permitas atascarte,

para crecer hay que luchar

por seguir adelante.
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