jueves, 3 de marzo de 2011


No es enfadarse

o no hacerlo,

no trata el tema

esos versos.


No importa

si me enfado

o me molesto,

no empuja ello

a ningún infierno.


Es tu vida

lo que interesa,

es tu felicidad

la que yo quisiera.


Eres tú

quien importa,

es a mí a quien

incomoda.


Tu sonrisa

y tu mirada,

siempre iluminadas.


Tu fuerza

y esperanzas,

siempre activadas.


Verte erguido

y con ganas,

es lo que quiere

mi alma.


Ese es el motivo

que la enfada,

el que entristece

molesta y amarga.


Saber que:

haga lo que haga,

mantener tu sonrisa

no alcanza.







No estéis seguros de a quien va dirigido,

solo las personas más cercanas a mí

pueden saberlo concertesa.



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